ENRIQUE LOPETEGUI
El cantante de La Ley nos adelanta su trabajo como solista, luego de tres años fuera de los escenarios
Era obvio que, tarde o temprano, Beto Cuevas iba a lanzarse como solista.
Pero antes, el símbolo y motor creativo de La Ley se sacó el gusto de debutar en el cine (La mujer de mi hermano, Borderland), de dedicarle más tiempo a su otra pasión (las artes plásticas) y de, finalmente, preparar meticulosamente el lanzamiento de su primer disco solista en julio.
Producido por él mismo con la ayuda de Aureo Baqueiro (Natalia Lafourcade, Alejandro Fernández, Sin Bandera) y Steve Tushar (un productor y editor de efectos sonoros con amplia experiencia en Hollywood), el disco es producto de un demo de 20 canciones que Beto grabó en su estudio personal, donde tocó todos los instrumentos. Beto habló con RUMBO por teléfono desde Los Ángeles.
n ¿Cuándo decidiste ir como solista?
Todo nace en 2003, cuando estábamos de gira en Nueva York con La Ley. Nos juntamos un día a tomar unos traguitos, en una onda muy humana entre nosotros. Y empezamos [...] a hablar de corazón, diciéndonos cosas sinceras. Más que un disco solista, yo quería parar el ritmo que llevábamos desde hacia 16 años, porque nosotros nunca paramos. Habíamos entrado en una zona de mucha comodidad que, por un lado —el económico— puede ser muy bueno, pero artísticamente era como un suicidio, porque pierdes el hambre del principio de inventar y disfrutar. Sorpresivamente, todos estaban de acuerdo. Ésa fue la semilla. Sacamos Historias e histeria (2006), una compilación que tenía un par de canciones nuevas. Y ahora la cosa germinó y aquí estamos.
n ¿Qué tipo de sonido buscas? No me lo imagino muy cercano al de La Ley.
Lo que pasa es que la Ley exploró muchas vertientes. Vértigo (1998), por ejemplo, era más electrónico. Hicimos un unplugged, otros de más base rockera, pero siempre con un fuerte perfil electrónico. Lo único que sí te puedo decir es que [el disco solista] será un disco de canciones y emociones, no de sensaciones sónicas. Salir de La Ley me permitió vivir. Y para poder hacer un disco como a mí me gusta, tienes que vivir, sufrir y aterrizar. Después de 16 años, aterricé en el Planeta Casa. Empecé a realmente conocer a mi familia. [...] Estar con los hijos, llevarlos al colegio, discutir como cualquier familia. Es bueno actuar como una persona común y corriente, porque eso es lo que soy.
n Pero también eres un caso especial: estrella del rock y sex symbol… cantautor, pintor y actor serio… ¿Cómo logras ese balance?
Me parece muy interesante tu planteamiento y tu observación, pero no pienso mucho en eso. Lo dejo para los periodistas y el público. Que lo perciban y saquen conclusiones. Yo soy un creador, siempre estoy con ese bicho y esa necesidad de crear algo nuevo, no sólo a nivel musical sino a nivel visual, con el cine, la pintura y el arte en general. Me siento más artista conceptual, pero hasta ahora el famoso soy yo, no mis pinturas. Pero tengo un plan en mi vida: [...] hacer la transición de la plataforma del arte y no ser yo siempre el sujeto del arte. Me gustaría pasar detrás de la cámara y poder mostrar otro lado. No digo que con La Ley estaba incómodo, porque todos teníamos roles bien definidos. [...] Y en un grupo debe haber una armonía y espacio para los demás, porque si no sería una dictadura y no habría ni armonía ni buena onda. Pero ahora quiero llevar el barco a donde yo quiera, sin tener que considerar la opinión de otra gente. [...] Estoy tratando de descubrir quién soy. Y en esa búsqueda apareció este disco que saldrá en julio.
n ¿Cómo serán tus shows en Texas?
No voy a hacer las 20 canciones del demo, porque tiene que ser un show dinámico. Estoy sacando a pasear canciones nuevas, algunas que quizás no entren en el disco, pero quiero usar el termómetro de la gente y eso me va a ayudar a lo que va a ser mi disco. Y, por supuesto, voy a hacer unos tres temas de La Ley.
n En este momento un retorno de La Ley no podía sonar más lejano…
Exacto, no está en la cabeza de nadie. Pero, al mismo tiempo, el hecho de que no nos hayamos peleado significa que podemos volver en cualquier momento.
n Y tocar temas de La Ley con otra gente debe ser algo especial, ¿no? ¿Qué pensarán o sentirán Mauricio [Clavería, baterista] y Pedro [Frugone, guitarrista]?
Yo me siento con el derecho de cantar canciones que yo escribí y no siento que esté traicionando al grupo por cantarlas con otro grupo. Estoy ensayando los temas con mi banda nueva porque quiero que la gente la pase bien y escuche las canciones nuevas con un poquito de jarabe de La Ley. Obviamente, no suena como La Ley, porque Pedro tenía una sensibilidad con la guitarra y Mauricio la suya con la batería. Pero yo no estoy tratando de emularnos ni diciéndoles a mis nuevos músicos que tienen que tocar como ellos. De hecho, una de las cosas que los tiene fascinados a mis músicos es que tienen libertad. Entonces, los solos de guitarra no son iguales y las canciones de La Ley tienen una vibra diferente. Pero mis shows no se basan en La Ley, sino en mis nuevas canciones.
n ¿Qué pasará con el cine y la pintura?
Están en pausa. Pero en esta gira tengo que leer como tres guiones y decidir qué hacer cuando termine [...] con mi disco. Estoy volviendo a volar en el espacio musical [...] Llevo tres años de no hacerlo. Ya era hora de volver
http://www.diariosrumbo.com/rumbo/articulo.asp?idart=502289&idcat=3803
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